Hasta pronto India, Namaste (2019)

11-07-2019

Se nos hace difícil creer que ya han pasado 10 días desde que nuestro esperado viaje a la India empezó y que ya estemos en el aeropuerto esperando el vuelo de vuelta.

Sin duda, algo que hay que remarcar, es que este viaje ha superado las expectativos de una manera abismal. Nunca nos podríamos haber imaginado nada de lo que hemos visto ni que eso nos haría aprender tantas cosas.

En un primer momento podríamos definir la India como un verdadero caos: motos, coches, tuk-tuks, bicicletas, peatones… todos ellos andando por donde mejor les viene y pitando sin parar.

Las calles están llenas de basura, perros y también se ve pasear alguna que otra vaca entre toda la pila de gente. Por todo esto, el olor no es demasiado agradable. La comida es picante y a todo le echan alguna que otra especia que hace que te arda la boca y que tu estómago parezca una montaña rusa. Hace mucho calor, humedad y también hay mosquitos. ¡Ah! y te tienes que lavar los dientes con agua de botella porque el agua de grifo no es potable. ¡Qué horror!, ¿verdad?

Bien, pues a pesar de todo esto, India es un país único y maravilloso. India, o más bien su gente, nos ha hecho aprender que no hace falta tenerlo todo para ser felices. Nos ha hecho aprender lo que es la generosidad, la conformidad y la amabilidad. Y todo esto, lo ha hecho simplemente mostrándonos su mejor sonrisa cada vez que nos veían u ofreciéndonos lo poco que tenían como regalo, cuando debería de ser al revés.

Si con algo nos quedamos de esta gente, es con su sonrisa, su simpatía, su agradecimiento por todo y con sus ganas de aprender para poder tener una vida mejor. Con todo esto creemos que nos han dado una lección de vida que nos ha hecho pensar y reflexionar sobre lo que hay fuera de la burbuja en la que vivimos.

India son colores, olores, sonrisas y mucha, pero mucha, gente buena.

Por la parte empresarial, hemos visto diferentes tipos de empresas. Desde Infosys, que contaba con un campus enorme dentro de una zona totalmente pobre, hasta Volvo, que se encargaba de la fabricación de maquinaria, entre otras empresas y proyectos. De todas estas visitas hemos podido sacar distintas conclusiones.

En primer lugar, la mayoría de los directivos, y trabajadores que hemos conocido, lo han tenido muy difícil para llegar a donde han llegado. La educación en India es algo que desgraciadamente no está al alcance de todos, es por ello que la mínima ocasión que tienen de formarse y de aprender la aprovechan al máximo.

En segundo lugar, tienen una capacidad de trabajo increíble. Cumplen con sus jornadas laborales sin casi descanso, siendo totalmente productivos. India cuenta con ingenieros, informáticos, profesores… muy profesionales y con capacidad de aportar tanto en empresas locales como a nivel internacional.

Por último, y unido a las dos ideas anteriores, creemos que tenemos mucho que aprender de la cultura India en este aspecto. Afortunadamente la educación para nosotros es algo básico y muchas veces no llegamos a valorar la suerte que tenemos de poder acceder a una carrera universitaria y a la formación que consideramos necesaria. Ha sido un choque de realidad ver cómo aprovechan los indios las clases, cómo tienen ganas de aprender incluso palabras en euskera, cómo aprovechan cada mínima ocasión que tienen para aprender algo nuevo, y sobre todo, cómo lo valoran al ser conscientes de que la educación va a definir completamente su futuro.

Poco más podemos decir sobre un viaje que nos ha hecho plantearnos tantas cosas… Tras visitar la fundación Vicente Ferrer, algo nos ha quedado claro, el hecho de haber tenido la suerte de nacer donde hemos nacido nos hace directamente responsables de lo que ocurre en otras partes del mundo, y por lo tanto la necesidad de actuar en consecuencia es total.

Por último, la compañía es lo que realmente ha hecho especial este viaje. Estas experiencias nos enriquecen, nos hacen crecer y sobre todo nos unen, y nos unen mucho. Vinimos siendo 50 estudiantes, y nos vamos siendo una pequeña gran familia, de gente totalmente diferente, pero con la misma inquietud de conocer más y más. Hemos podido ver de cerca como ha ido creciendo un grupo con la motivación suficiente para trabajar en equipo y para conseguir aportar lo máximo posible a una situación de la que somos conscientes necesita nuestra ayuda, y eso ya no lo podemos olvidar.

Gracias Simone y Lorea por haber sido nuestras amatxos durante 11 días, por habernos cuidado tanto, por animarnos y por ser una parte tan importante de un viaje que nos ha marcado de por vida.

Hasta pronto India. Laster arte India! Namaste.

Grupo 10: Miren Adarraga, María Astier, Lucila Castro, Andrea Esnal, Raquel Ucín, Patxi Zurbano

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s